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ATS de 3 y 4 polos ¿Qué diferencia hay y cuál necesita una instalación solar?
ATS de 3 y 4 polos ¿Qué diferencia hay y cuál necesita una instalación solar?
Cuando se selecciona un ATS para una instalación fotovoltaica, uno de los datos que aparece en las especificaciones técnicas es el número de polos.
Es habitual encontrar equipos de 3 y 4 polos, especialmente en instalaciones trifásicas.
Pero ¿Qué significa realmente esta diferencia?
¿Qué es un polo en un ATS?
Un polo hace referencia a un conductor que el dispositivo puede abrir o cerrar durante la transferencia.
En una instalación trifásica existen tres fases:
L1 + L2 + L3
Si además se conmuta el neutro:
L1 + L2 + L3 + N
Por eso, de forma simplificada, podemos encontrar configuraciones de tres o cuatro polos.
¿Qué hace un ATS de 3 polos?
En una configuración de tres polos, el ATS conmuta las tres fases.
El neutro se mantiene según el esquema eléctrico de la instalación.
Esta configuración puede ser adecuada para determinados sistemas donde la arquitectura eléctrica no requiere conmutar el neutro.
¿Qué hace uno de 4 polos?
Un ATS de cuatro polos permite conmutar:
L1 + L2 + L3 + N
Es decir, las tres fases y el neutro.
Esto puede ser necesario en determinadas arquitecturas eléctricas, dependiendo de cómo estén configuradas las fuentes y de los requisitos del sistema.
¿Cuál es mejor?
No existe una respuesta general.
La elección entre tres y cuatro polos depende del esquema eléctrico y de las características de las fuentes.
No se debe elegir simplemente porque un modelo tenga más polos.
¿Por qué es importante el neutro?
El tratamiento del neutro puede influir en cómo se comportan las diferentes fuentes durante una transferencia.
Cuando intervienen una red eléctrica, un inversor o un grupo electrógeno, hay que analizar cómo está configurado el sistema.
Por eso, esta decisión debe formar parte del diseño eléctrico.
¿Qué ocurre en una instalación trifásica solar?
Imaginemos:
Red trifásica → ATS → cargas
y como fuente alternativa:
Inversor trifásico → ATS → cargas
En este caso, hay que estudiar cómo se comportan las fases y el neutro en ambas fuentes.
La configuración adecuada dependerá de las características de los equipos.
¿Todos los ATS tienen las mismas opciones?
No.
Hay equipos disponibles en configuraciones de 3 y 4 polos y con diferentes corrientes nominales.
Por ejemplo, determinados ATS de Socomec se ofrecen en versiones de tres o cuatro polos.
Otros equipos modulares pueden estar disponibles principalmente en configuraciones concretas.
Por eso, hay que consultar siempre la ficha técnica.
¿Qué pasa con una instalación monofásica?
En una instalación monofásica la situación es diferente.
La configuración dependerá de cómo se gestione la fase y el neutro y de las características de las fuentes.
Por eso, tampoco debe asumirse que todos los sistemas monofásicos requieren exactamente la misma configuración.
¿Qué cargas influyen en la elección?
La selección puede verse condicionada por las cargas conectadas.
Por ejemplo:
- Motores.
- Bombas.
- Equipos electrónicos.
- Sistemas de control.
- Cargas residenciales.
- Maquinaria industrial.
El esquema eléctrico y las características de las cargas deben analizarse conjuntamente.
¿Qué otros datos hay que revisar?
Además del número de polos, conviene comprobar:
- Corriente nominal.
- Tensión.
- Frecuencia.
- Capacidad de corte.
- Tipo de transición.
- Compatibilidad con las fuentes.
- Dimensiones.
- Sistema de control.
- Comunicación.
¿Se puede cambiar el número de polos después?
No debería plantearse como una simple modificación posterior.
El número de polos forma parte de la configuración del equipo y del diseño eléctrico.
Por eso, debe definirse antes de seleccionar el ATS.
¿Qué pasa si se elige una configuración incorrecta?
Una selección incorrecta puede provocar que el ATS no sea adecuado para la arquitectura eléctrica diseñada.
Por eso, este aspecto debe revisarse con el proyecto y las especificaciones de los fabricantes.
Conclusión
La diferencia entre un ATS de tres y cuatro polos está relacionada principalmente con los conductores que se conmutan durante la transferencia.
En instalaciones trifásicas, un equipo de tres polos puede conmutar las tres fases, mientras que uno de cuatro polos puede incluir también el neutro.
La elección depende del esquema eléctrico y de las características de las fuentes, por lo que debe definirse como parte del diseño de la instalación fotovoltaica.